¿Cómo abrir una puerta que se cerró y no hay llave?

Cuando ocurre este tipo de situaciones, es decir cuando nos encontramos con una puerta que se cerró hace tiempo y no encontramos la llave, lo primero que realizarán nuestros profesionales cerrajeros Madrid, será cerciorarse, como hemos comentado en el post anterior, que quien demanda la apertura de puerta sea el verdadero propietario o inquilino.

Recordemos que en estos casos la ley es clara. Ninguna persona podrá abrir la puerta de una vivienda o local sin el consentimiento expreso del propietario. De ahí que los cerrajeros que acudan para abrir esa puerta, solicitarán a la persona que solicita que se abra la puerta la debida documentación.

Pero una vez aclarado este punto, es muy normal que en este tipo de situaciones la puerta esté cerrada durante un largo periodo de tiempo, porque no es habitual que nadie tenga una copia de la llave. También son cerraduras que, si están dispuestas en puertas exteriores, hayan sufrido las inclemencias del tiempo y puedan estar oxidadas o en malas condiciones. Lo que con toda seguridad no sólo será necesario abrir la puerta, sino también colocar al menos un nuevo bombín. De esta manera aumentaremos la seguridad de la vivienda o local.

Pero vayamos con las técnicas más comunes que emplean nuestros Cerrajeros Madrid, para afrontar casos como este.

En primer lugar, siempre será más sencillo si a la cerradura no le han dado el total de vueltas con la llave. Si es el caso, la apertura será sencilla y muy rápida. Bastaría con recurrir a los sistemas más tradicionales como es la introducción de una radiografía o un trozo de acetato duro pero flexible, entre puerta y cerca.

Sistemas más tradicionales

Después de introducirla por la parte superior a la propia cerradura, el truco consistirá en bajar la radiografía y con un golpe seco pero fuerte intentar hacer saltar el resbalón de la puerta.

Otra situación muy diferente es cuando nuestros profesionales se encuentran que la llave si ha sido echada por fuera o por dentro y se han activado los puntos de anclaje.

Los cerrajeros más profesionales usan algo parecido a una llave maestra que van decodificando cada parte de las que consta la cerradura. A diferencia de las más comunes, donde el secreto radica en las perforaciones que tiene la llave y donde se introducen los pequeños pistones con el fin de hacerla girar. Estas llaves tienen a los dos lados del eje, trozos de metal irregulares.

En el caso de que la puerta sea de aluminio, pero tenga el mismo tipo de bombín o sea de sierra, el método no deja de ser el mismo, ya que las llaves maestras están concebidas para cualquier tipo de cerradura, incluso para las acorazadas.

Pero si estos métodos profesionales no dieran resultado, no habría más remedio que hacer uso del taladro y perforar la cerradura por la parte del bombín. Después, con la ayuda de herramientas especiales podremos introducir alguna que conseguirá que la puerta se abra.

Sustitución de la cerradura o bombín

Cuando no cabe otra solución que romper la cerradura o bombín, no deja de ser necesario el cambio de la cerradura completa o en el mejor de los casos, el bombín.

En los casos de que sean puertas que no se hayan abierto en mucho tiempo, se hace aún más necesario. Toda cerradura conlleva un mínimo mantenimiento, y más si están instaladas en puerta exteriores.

Realizar un cambio conllevará una actualización completa de la cerradura o bombín, algo que podemos aprovechar para dotar a nuestra puerta de la seguridad de la que antes carecía.

Tanto si se trata de la sustitución de la cerradura completa o del bombín, tan sólo bastarán unos minutos para que, los cerrajeros Madrid procedan al cambio por una nueva.

En el mercado hay una extensa variedad de modelos, y cuyos precios pueden oscilar entre los 40 a los 400 euros. Será nuestro cerrajero de confianza quienes nos explique las características más comunes de estos bombines de seguridad, y quien nos oriente a elegir el más idóneo.

También es importante cambiar el escudo protector. Una pieza que no sólo cumple una misión estética, sino que es parte importante del sistema para que los ladrones no puedan extraerlo ni taladrarlo. Cada vez se hace más hincapié entre los cerrajeros profesionales, de no dejar de poner un escudo que sea lo más resistente posible, ya que no deja de ser una zona que cubre parte de la cerradura por su cara exterior.

Abrir una puerta, con métodos no tradicionales, no es aconsejable que lo intentemos nosotros mismos. Podremos dañar aún más la zona donde va alojada la cerradura, arañar la puerta o provocar en la propia madera efectos que luego hagan más complicado la instalación de una nueva cerradura o bombín.